|
|
Muy cerca de la frontera con Eslovaquia, en el extremo septentrional del país, hay un pueblo pequeño, silencioso y tranquilo - Füzér. Parece bastante difícil llegar a la aldea: las vías estrechas de miles de ramificaciones corren de regates entre las colinas y lomos y solamente las señales metálicos con la palabra "Vár" ("el castillo") nos indican el camino. Pero la vista que se extiende al aproximarse a la aldea nos recompensa el esfuerzo y todas las inconvenientes.
El castillo está construido en la cumbre del monte más alto y más abrupto de la región. Fue levantado en 1310 para proteger el reino de Hungría de los ataques enemigos, sobre todo los turcos. Formaba uno de los alcázares de la red de fortalezas del carácter defensivo, edificadas en el norte del país. En el mismo lugar, había existido una ciudadela ya en la época del reinado de la dinastía Arpád. En 1430 el monarca actual regaló el castillo a los Perényi, que establecieron en la fortaleza su sede familiar. Después de la perdida de Mohacs en Füzér vivía el rey y era este castillo donde se guardaban las insignias reales durante la ocupación Turca.
El próximo propietario de la fortaleza, István Báthory, al coronarse el rey de Polonia regaló el castillo a su hermana Erzsébet. Luego, el alcázar jugó papel importante durante la contra reformación y formaba la sede de las tropas revolucionarias de Thököly. Al terminar la rebeldía, el emperador Leopoldo ordenó destruir el castillo. Desde 1683 hasta la década de los noventa del siglo XX la ciudadela se encontraba totalmente arruinada. En presente siguen las obras de su restauración.
Los turistas pueden visitar el castillo. Desde el aparcamiento situado al pie del monte (en un bosque) sale un camino que sube por la pendiente abrupta. Subiendo hay que pasar por las rocas resbaladizos i alisados por la lluvia, por eso se aconseja a vestir unos zapatos cómodos del tipo deportivo para evitar el peligro de deslizarse de la colina. Falta de cualquier vallado en la cima del monte, que protegería la gente de la caída, vuelve el castillo un lugar bastante peligroso.
|
|
|