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Uno do los pasteles húngaros tradicionales más importante, junto con strudel, son los buñuleos. En antigüedad se preparaban y comían sólo durante fiestas nacionales y festejos populares (siempre rellenados con mermelada de melocotón), en presente se las come todo el año. Según la opinión de uno de los maestros de cocina húngara, los buñuelos deben ser "tan ligeros como una plumita - tan delicados, para que se disuelvan en la boca. Deben tener el color dorado, con una cinta clara por su medio obligatoria, y deben comerse todavía calientes...". Para aclarar: el autor de estas palabras, mencionando la cinta blanca, se refería a la parte de pastel en la mitad del buñuelo, que es muy difícil freír bien.
De dónde proceden los buñuelos? Nadie lo sabe, pero una leyenda popular menciona a doña Krapf, viuda de un panadero de Viena, que un día descubrió que su negocio estaba muy retrasado en cocer el pan. Se puso tan nerviosa, que tiró el pastel preparado a una olla rellenada con aceite hirviente. Otra leyenda se refiere a María Antonina, que atravesaba el país disfrazada de una campesina. Una noche participó en una fiesta popular, durante cual le ofrecieron a comer un pastel desconocido. Este pastel le gustó tanto, que decidió hacerlo famoso en su corte, y luego - en toda Europa.
Buñuelos dorados tradicionales
0,5l de leche
0.5 kg de harina
2 claras de huevos
5 cucharadas de azúcar en polvo
20g de levadura
50g de mantequilla
50 ml de ron
aceite para freír
azúcar de vanilla o azúcar en polvo
En 300 ml de leche fundir el azúcar y añadir 3 cucharas de harina. Mezclar y añadir la levadura quebrada. Dejar reposar unos 10 minutos en un lugar calido. Batir las claras de huevo y una cucharada de azúcar en polvo a punto de nieve y mezclar con la levadura. Fundir la mantequilla y enfriarla. Añadir la harina, el ron y otros ingredientes y amasar el pastel, revolviendo e incorporando un poco de leche que queda, hasta recibir una masa compacta y homogénea. Verter el pastel con un poco de harina y dejar en un lugar calido para que se haga por lo menos dos veces más grande.
A continuación verter la mesa con un poco de harina, coger el pastel y formar manualmente una tarta de 10-15mm de alto. Cortar pastelitos pequeños redondos. Cubrir con un trapo y dejar reposar una media hora. Después en cada de los buñuelos hacer un hueco con el dedo y freírlos en el aceite hirviente. Escurrirlos de grasa que sobra utilizando toallas de papel. Servir vertidos con azúcar en polvo mezclado con azúcar de vanilla y con mermelada de melocotones, con la que se rellena la hendidura en la mitad de cada buñuelo.
Buñuelos con melocotón a la Barbács
1,5 kg de melocotones (frescos o de lata)
30 dag de mermelada de melocotón
150 ml de vodka de melocotones
clavos
aceite
20 dag de harina
20 dag de azúcar
10 huevos
1 azúcar de vanilla
Los melocotones poner en vodca de melocotones y añadr los clavos. Dejar para reposar. En este tiempo amasar el pastel de harina, azúcar, huevos y azúcar de vanilla. Debe ser elástico y poco denso. Sacar los melocotones del alcohol y escurrir bien. Ponerlos al pastel para que se envuelvan en masa y freír en aceite hirviente hasta que se doren. La vodka de melocotones se puede utilizar para preparar una salsa para buñuelos. Hay que mezclarla con mermelada de melocotón hasta recibir una mezcla espesa. Los buñuelos y la salsa se sirven en recipientes separados.
Buñuelos a la Füred
75 dag de harina
50 dag de margarina
10 dag de limón
500 ml de aceite
5 huevos
30 dag de azúcar
40 dag de mermelada de melocotón
unas gotas de vinagre
azúcar en polvo
canela
Unos 10 dag de margarina mezclar con una pequeña parte de harina y dejar reposar en un lugar fresco. De otra parte de grasa y de harina, huevos, agua templada, sal y unas gotas de vinagre amasar un pastel compacto. Dejarlo reposar unos 20 minutos. A continuación verter la mesa con harina y extender el pastel con el rodillo. En su mitad poner la mezcla de harina y mantequilla preparada previamente. Los cuatro lados del pastel doblar hacia el centro y extender con el rodillo. Dejar para media hora. Luego doblar de la misma manera una vez más, extender y dejar. El mismo proceso repetir por lo menos 4 veces, cada vez dejando el pastel reposar una media hora. Al final extender el pastel, cortar unos pastelitos redondos (p.ej. utilizando un vaso) y freírlas en aceite hirviente hasta que se doren. Escurrir de la grasa y verter con azúcar en polvo mezclado con canela. Servir con mermelada de melocotones.
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