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El strudel húngaro, o sea un tipo de pastel enrollado llamado en la lengua magyar rétestészta, suelo llamar simplemente "pastel enrollado", para subrayar la diferencia que hay entre éste y la tarta denominad con el mismo termino en mi lengua. El strudel húngaro se compone de algunas capas finas de pastel, entre cuales está puesto un relleno (normalmente de frutas, de queso blanco o requesón, semillas de amapola o nueces) y todo está enrollado para formar un brazo de gitano típico. Tradicionalmente cada hoja de pastel debe ser tan fina, para después de hacerse permanezca casi transparente.

El secreto de un pastel bueno se encuentra en el tipo de harina utilizada para hacerlo. La harina debe caracterizarse por un alto contenido del gluten y almidón, y por poca humedad (por eso a menudo se usa harina de cosechas del año anterior). Por supuesto en cada supermercado se puede comprar este producto de características deseadas y calidad muy alta, marcado con un signo especial, gracias a lo que cada ama de casa puede amasar un pastel que se puede extender hasta formar una capa superfina sin romperse. Según una receta húngara antigua, las amas de casa reconocen el pastel bien amasado por la posibilidad de extenderlo tanto, que, de la cantidad semejante a una hogaza de pan, pueden envolver a un húsar. Por supuesto junto con su caballo.

Las personas que no tienen tiempo o ganas para amasar el pastel manualmente, pueden preparar el rétes comprando en los supermercados unas hojas hechas de pastel, que basta rociar con una mezcla de aceite y nata, rellenar y enrollar, para recibir un brazo de gitano. Por supuesto el sabor y aroma de este tipo de pastel no se puede comparar con uno preparado a base de la receta tradicional.

Y estos son algunos consejos míos:
1. si decidís preparar un strudel húngaro (tanto uno tradicional como uno preparado de hojas hechas), les aconsejo utilizar en vez de mantequilla fundida un poco de aceite mezclado con nata. Esta mezcla es mucho más fácil para preparar y para utilizar.
2. el strudel húngaro parece perfecto para prepara unos pasteles dulces, pero también para rellenos picantes. En vez de frutas o queso con azúcar podemos utilizar una mezcla de chucrut con setas, champiñiones estofadas o requesón con eneldo.



Rétes tradicional

100g de grasa (mantequilla o manteca)
600g de harina
1 huevo
2 cucharadas de azúcar en polvo
media cucharada de sal
grasa para rociar el pastel

Fundir la mantequilla y mezclándola con harina, huevo, vinagre y unos 200ml de agua suavemente salada amasar un pastel de consistencia compacta. Verter con harina la superficie en la que se amasa el pastel y formar del pastel unas bolas para que parezcan un pan. Cada bola cubrir con un recipiente cerámico calido y dejar reposar unos 20 minutos. El pastel esta tierno cuando se ablande y al tocarlo se quedan signos y huecos.

Una mesa grande y rectangular cubrir con mantel de lino y verter con harina. Coger una bola de pastel u extenderla con manos hasta darle forma de un plato grande. Poner en el centro de la mesa, rociar con grasa y continuar a extender con manos hacia los bordes de la mesa. El pastel hay que extender tanto, para cubrir toda la superficie de la mesa con masa de una solo bola. El resto de pastel cortar con cuchillo y verter con mantequilla fundida abundante.

Tomar un borde del mantel en las manos y subirlo. Hay que manejar el mantel y el pastel de tal modo para doblarlo finalmente. La parte superior de la masa rociamos con mantequilla fundida y repetimos la operación de doblarla. Lo mismo hacemos varias veces hasta recibir un pastel de tamaño de la bandeja del horno. Por entonces, al rociarlo con grasa fundida, a lo largo de uno de los bordes del pastel ponemos el relleno previamente preparado. Finalmente enrollamos la tarta y la colocamos en la bandeja engrasada. Lo mismo hacemos con otras bolas de pastel. Las cocemos al horno en temperatura de 200oC.



Strudel a la Gundel

350g de harina
unos 100g de mantequilla
2 yemas de huevo pequeñas
vinagre
30g de azúcar en polvo

Amasar el pastel de harina, un huevo, unos 25 dag de mantequilla y dos gotas de vinagre hasta que se ablande y se haga compacto. Si parece demasiado espeso, se puede añadir un poco de agua templada. Del pastel formar una bola, rociarla con aceite o engrasar con mantequilla, cubrir con un trapo y dejar reposar unos 20-25 minutos. A continuación cubrir la mesa con otro trapo, verterlo con harina y extender el pastel con un rodillo, hasta recibir una tarta muy fina, de forma rectangular. A lo largo de un lado del pastel poner el relleno previamente preparado. Enrollar el pastel, empezando del lado con el relleno, por subir el trapo y empujar la tarta en la dirección deseada.

El pastel hacemos al horno en la temperatura de 200oC, en una bandeja engrasada, hasta que adquiera un color dorado. Al enfriar verter con azúcar en polvo y cortar en trozos más pequeños.



Strudel de hojas de pastel hechas

2 paquetes de hojas de pastel
100ml de nata
100ml de aceite

Preparando el pastel de las hojas previamente hechas hay que tener mucho cuidado, porque las hjas son muy finas y de destruyen fácilmente. Del paquete de hojas separar tres de ellas y colocar en un trapo (mantel, etc.). Mezclar la nata con aceite de oliva y con esta mezcla rociar la superficie de las hoja que se encuentra por arriba. Luego poner en la hoja el relleno previamente preparado y enrollar el pastel hasta recibir una tarta alargada. Rociar su superficie con nata y aceite. Colocar el pastel en la bandeja engrasada y hacer al horno hasta que se dore.



Los rellenos dulces más populares:

Relleno de queso blanco - 1 kg de queso blanco rallado (de requesón), 2 azucares de vanilla, pasas, azúcar, pan rallado. Mezclar el queso blanco con azúcar, azúcar de vanilla y pasas remojadas. Añadir tanto azúcar para recibir la dulzura preferible. Al final echar medio vaso de pan rallado. Este pan absorbe la humedad de requesón, así que recibimos un pastel tierno y quebrado.

Relleno de manzanas - pelar 2-3kg de manzanas, mezclar con canela y azúcar y rehogar al fuego lento hasta recibir una pulpa. Al enfriar la masa, añadimos nueces molidos. Al final echamos medio vaso de pan rallado.

Relleno de guindas - las guindas escurrimos del zumo, mezclamos con azúcar y rehogamos al fuego lento hasta recibir una pulpa homogénea. Podemos añadir un poco de agua para que no se queme. Al enfriar la masa añadir nueces molidos y medio vaso de pan rallado.



Strudel de manzanas a la Tabán

1 kg de harina
20 dag de mantequilla
15 dag de almendras
10 dag de pasas
1,2 kg de manzanas
12 dag de azúcar
30 ml de leche
5 dag de pan rallado
2 huevos
canela molida, clavos molidos
un poquito de sal

Amasar el pastel de harina, huevos, sal, leche templada y de mantequilla. Dividirlo en 20 partes iguales y dejar reposar unos 20 minutos. En este tiempo lavar y pelar las manzanas y cortarlas en rodajas finas. Las almendras remojar en agua caliente y pelar, después moler o rallar. Remojar las pasas

Poner las manzanas a una olla, añadir el azúcar, canela, clavos y pasas y rehogar al fuego lento. Engrasar la bandeja del horno. Extender una parte del pastel, doblarla de acuerdo con la receta original hasta recibir un pastel rectangular. La mitad de su superficie verter con pan rallado y cubrir con manzanas. Enrollar el strudel. Hacer lo mismo con otras partes de pastel. Las tartas rociar con grasa o aceite y verter con almendras picadas. Cocer en horno previamente calentado hasta que se dore.



Strudel de calabaza y semillas de amapola

1 kg de harina
20 dag de mantequilla
15 dag de pasas
50 dag de pulpa de calabaza
40 dag de azúcar en polvo
30 dag de semillas de amapola
10 dag de grasa
30 ml de leche
300 ml de nata
2 huevos

Amasar el pastel de harina, huevos, sal, leche templada y de mantequilla. Dividirlo en algunas partes iguales y dejar reposar. Moler la pulpa de calabaza, verter con una pizca de sal y, al esperar unos minutos, escurrir del liquido. Moler las semillas de amapola y mezclar con azúcar en polvo.

Cada parte de pastel extender y rociar con grasa. Doblar los pasteles de acuerdo con la receta original, hasta recibir una tarta rectangular. En la mitad de su superficie poner la pulpa de calabazo y cubrirla con la mezcla de semillas de amapola y azúcar en polvo, y luego con pasas remojadas. Enrollar el pastel y rociar por encima con aceite u otra grasa, mezclados con nata. Poner al horno calentado. Servir vertido con azúcar en polvo y cortado en trozos más pequeños.



Strudel la Somló

50 dag de harina
40 dag de manzanas
10 dag de nueces rallados
100 ml de nata
5 dag de pasas
3 huevos
10 dag de azúcar en polvo
10 dag de bizcoches rallados
25 dag de requesón
10 dag de mantequilla
100 ml de aceite
canela
sal

Pelar y rallar las manzanas. Mezclar el azúcar en polvo con la canela. Separar las yemas de las claras. Engrasar la bandeja del horno.

Amasar el pastel utilizando la harina, una cucharada de mantequilla, una yema y un poco de agua templada. Extenderlo, dejar para que seque y después dividir en 4 partes iguales. Dos partes verter con azúcar en polvo mezclado con canela y rociar con aceite. Ambas partes doblar dos veces (hasta recibir cuatro capas). La primera parte de pastel poner a la bandeja y verter con nueces molidas. Cubrir con manzanas y verter con canela. Por encima poner la segunda parte del pastel. Rociarlo con aceite, verter con nueces y azúcar en polvo. Nos quedan todavía dos partes de pastel: verterlas con bizcoches rallados y doblar dos veces (hasta recibir cuatro capas). Una parte del pastel colocar sobre esta vertida con nueces, rociar con un poco de aceite y cubrir con la mezcla de requesón, nata, pasas, dos yemas de huevo y claras batidas a punto de nieve. Todo cubrir con la ultima parte de pastel y rociar con aceite.

Hacer unos 40 minutos en horno calentado. Al enfriar verter con azúcar en polvo y servir cortado en trozos grandes.



Strudel con uvas

pastel para strudel
4-5 racimos de uvas
15-20 dag de sémola
azúcar en polvo
aceite
1 azúcar de vanilla

Lavar los racimos de uvas con agua corriente. Las uvas cortar en dos mitades y sacar los huesos. En la sartén fundir un poco de aceite y sofreír lo sémola hasta que se dore. Luego bañar con un poquito de agua y cocer hasta que se haga tierna. Añadir las uvas y el azúcar en polvo y de vanilla. Mezclar y retirar del fuego.

El pastel, extendido con el rodillo y doblado según la receta original, cubrir con el relleno de uvas preparado y enrollar. Por encima rociar con aceite (o aceite mezclado con nata) y colocar en bandeja del horno engrasada. Hacer en horno calentado hasta que el pastel adquiera un color dorado.

©2001 Csirke