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Las colinas suaves, los bosques extensos, la riqueza de flora y fauna, los murmullos de arroyos, las pendientes abruptas coronadas con ruinas de fortalezas medievales, las aldeas olvidadas y las ciudades barrocas opulentas... Un paisaje idealista? Probablemente, pero son estas palabras que mejor describen el Oeste de Transdanubio, una región que se extiende al noroeste del lago Balaton y al oeste del Danubio. La historia muy interesante de la zona es la consecuencia de su localización y varios factores geopolíticos. Oeste de Transdanubio fronteriza con Eslovaquia, Austria, Eslovenia y Croacia, lo que nunca podía garantizar el paz y la vida libre de los conflictos militares internacionales.
El lugar más bien conocido del Oeste de Transdanubio es, sin embargo, el lago Fertő situado en el extremo noroeste del país. El embalse, muy poco profundo (su profundidad media es de 1,5m), forma un paraíso para los aves afines. A pesar de que a Hungría pertenecen unos solo 82 km cuadrados del lago y su mayor parte se encuentra en el territorio de Austria, el gobierno magyar proclamó en esta zona un parque nacional. Gracias a su decisión más de 300 especies de aves puede anidar y criar su progenitura en paz, y las aguas están llenas de peces (más de 30 especies diferentes). Un lugar muy interesante parece también la isla Szigetköz en Danubio, que es el sitio más a menudo visitado por los pescadores húngaros. En presente se observa el proceso del desarrollo rápido de la infraestructura turística en esta región.
Las mayores ciudades del Oeste de Transdanubio son: Győr, Sopron, Szombathely i Zalaegerszeg. Los terrenos donde hoy en día encontramos Győr fueron poblados por los Celtas y por los Romanos y ya el rey San Esteban estableció por allí una sede episcopal. Hasta el presente se conservaron fragmentos de los primeros templos católicos. El monumento del carácter sacro más importante en esta zona es sin embargo el monasterio de Pannonhalma, establecido hace más de 1000 años. El monasterio funciona hasta el presente y aparece en la lista del patrimonio mundial de UNESCO. Para ver más monumentos más antiguos, tenemos que visitar Sopron, poblado a lo largo de los siglos por varias culturas diferentes, que conservaron sus tradiciones y recuerdos.
El arte de la región lleva rasgos de la coexistencia multiétnica de los habitantes de la zona y de la multitud de culturas que los rodean. Durante las fiestas populares del verano, los turistas pueden conocer los bailes y tradiciones locales, admirar y comprar productos de artesanía, incluso los platos característicos hechos de... la paja y los bordados y ganchillos de colores.
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